lunes, 12 de marzo de 2012

EL FERROCARRIL LLEGA A MONTE CASEROS


Por: Roberto Antonio Lizarazu


En el portal Corrientes Opina, hace unos días le comentaba al Profesor Juan Carlos Pola Raffo, que en relación a la reiterada frase atribuida a Sarmiento “De Corrientes ni el polvo de mis botas llevaré”, se debería tener en cuenta lo siguiente: “Una de las tantas fábulas que conforman nuestra “bibliografía” histórica, es la que en un momento determinado, Sarmiento al retirarse por ferrocarril de Corrientes; y entrando a Entre Ríos, al momento que se limpiaba sus zapatos, pronunció la famosa frase “De Corrientes ni el polvo de mis botas llevaré”.


Le decía al profesor Raffo que: “Hay que reconocer que la frase en cuestión, entraña cierto atractivo teatral y melodramático y es fácilmente recordada por las personas que la escuchan. Pero de ahí a ser verdad hay una gran diferencia.”


“Veamos que tiene para ilustrarnos la “Historia de los Ferrocarriles Latinoamericanos” de la CEPAL, Comisión Económica para América Latina de las Naciones Unidas, Montevideo, 1982. El actual Ferrocarril General Urquiza, se denominaba en sus inicios Ferrocarril Argentino del Este, y comprendía el recorrido entre Concordia y Monte Caseros o sea el tramo no navegable del Río Uruguay. Fue inaugurado en dos tramos, el primero de Concordia a Federación el 29 de marzo de 1874, durante la presidencia de Sarmiento, y el segundo tramo, de Federación a Monte Caseros inaugurado el 20 de abril de 1875, durante la presidencia de Nicolás Avellaneda. Por aquellos días, la estación se llamaba Chajarí, y la localidad Villa Libertad, pero debido a las confusiones que ocasionaba el uso de los dos nombres, una ley provincial determinó que se llamara Chajarí a partir del año 1934.

“Resumiendo: Sarmiento (presidente del 12.10.1868 al 12.10.1874) inaugura el tramo ferroviario de Concordia a Federación el 29 de marzo de 1874. Avellaneda (presidente del 12.10.1874 al 12 de octubre de 1880) inaugura el 20 de abril de 1875 el tramo Federación Monte Caseros. Es Avellaneda quien llega a Monte Caseros y es homenajeado esa misma noche del 20 de abril (2) en el Club Progreso de Monte Caseros, situado en la calle Alvear. El que se retira de Monte Caseros, por ferrocarril hacia Buenos Aires, es Avellaneda, no Sarmiento.”
“Sarmiento jamás estuvo en Corrientes vivo. Fallecido en Paraguay estuvieron sus restos en Corrientes, capital donde se le realizó en la iglesia de la Merced un responso en su carácter de ex presidente.”


Un testigo presencial.
Pero lo que nunca se tiene en cuenta, al margen de los clásicos autores históricos, tanto del ámbito de nuestra provincia como los autores de mayor alcance temático, es de la existencia de un testigo presencial de la visita de Avellaneda a Monte Caseros, y que lo dejó todo detalladamente escrito. Se trata de un niño de 12 años que con el tiempo llega a ser un importante funcionario en varias actividades que se desenvuelve. Se trata del doctor Fabián Panelo y su libro “Páginas Sueltas”. (1)


Con Panelo se termina la “guitarreada” sobre este tema. El estuvo ahí, lo vio todo y lo escuchó todo; y de adulto lo escribió.


Previamente a los recuerdos del niño Panelo, mencionaremos lo que nos señala sobre el particular, Ricardo E. Sagarzazu en su obra “La Fundación de Monte Caseros y otros estudios”, impreso por Ovejero Martín Editores, Rosario, 1998, “El 19 de abril de 1875 (2) el nuevo Presidente de la Nación, Nicolás Avellaneda, inauguraba el segundo tramo de la línea con un tren que lo llevó, acompañado de brillante y numerosa comitiva, desde Concordia hasta Monte Caseros. La celebración en este pueblo en este pueblo fue exultante. Se levantaron arcos triunfales sobre el último kilómetro de vía. Se oyó en la Estación del Este la música de varias bandas militares mientras en el aire estallaban bombas de estruendo. La muchedumbre, gentes del pueblo y de los campos montecasereños, desbordaba su grito de alegría. El Padre Solari, párroco de la villa, decía sus latines para bendecir el elegante edificio de corte victoriano que todavía hoy se nombra como “estación del Este”. Un banquete se sirvió distribuido en las distintas salas de la Terminal ferroviaria. A los postres se oyó la palabra de aquel famoso orador que fue Nicolás Avellaneda.”


Ahora sí reproduciremos los recuerdos escritos por el niño Panelo en su obra que ya mencionamos: “Vi desfilar personajes de nombradía cuyos apellidos y hechos me eran conocidos debido a mi temprana afición de asiduo lector de diarios. Llegó la hora de los discursos y el Presidente Avellaneda inició la serie. Carecía yo, como era consiguiente, de la aptitud y el discernimiento para juzgar su oratoria. Sólo recuerdo que su voz tenía acentos armoniosos y que me había producido una deliciosa sensación de dulzura y embeleso.” (1)


Es preciso reiterar que el discurso de Avellaneda que embelesó al niño Panelo, ocurrió en la Estación del Este, en horas vespertinas. Era la hora de los discursos, esa fue la inauguración oficial de la línea ferroviaria. A la noche en el Club Progreso fue el baile de homenaje. No hubo discursos, solamente se bailó hasta la madrugada.




(1) Fabián Panelo. “Páginas Sueltas” Editado por Librería La Facultad, Buenos Aires, 1927.
(2) Hay un día de diferencia entre la fecha mencionada por Sagarzazu y la CEPAL.

viernes, 9 de marzo de 2012

VELAZCO-IRASTORZA


Por: Roberto Antonio Lizarazu


Perón visita Corrientes y es recibido por Velazco e Irastorza. Foto Diario Época


05.12.1948 - VELAZCO-IRASTORZA: UN ESQUINENSE Y UN MONTECASEREÑO, QUIENES OPORTUNAMENTE COMPUSIERON UNA EXITOSA FÓRMULA POLITICA






Dentro de pocos días se cumplirán sesenta y tres años de ese notable y ejemplar suceso que honra la vida institucional y democrática de nuestra provincia.


Seguramente en el ámbito político de nuestra Provincia, la fórmula de gobierno compuesta por el primeramente Interventor y luego Gobernador de nuestra Provincia, el esquinense, General Juan Filomeno Velazco, acompañado por un montecasereño, el doctor Fernando Irastorza, constituyeron una de las fórmulas de gobierno electas mas eficientes y transparentes de nuestra historia institucional democrática.


Juan Filomeno Velazco nace en Esquina el 5 de julio de 1892 y es el séptimo hijo del matrimonio de Don Eustaquio Velazco y de la señora Marcelina Martínez. En el año 1910 ingresa al Colegio Militar de la Nación e inicia una destacadísima carrera profesional que culmina entre otras funciones, como titular de la Secretaría del Ministerio de Guerra y luego en la Jefatura de Seguridad de la Policía de la Capital Federal.




Estando en actividad, seguramente su labor más relevante la ejerció cuando fuera designado para la organización como ente competente de los delitos federales, como el primer Jefe de la Policía Federal Argentina, cargo que cumplimentó hasta el 7 de julio de 1947.


Ya retirado de la actividad militar, el 12 de septiembre de 1947 es designado por el Poder Ejecutivo como Interventor de nuestra Provincia y comienza su notable labor política y de Hombre de Estado, la que incluso opaca sus logros meramente profesionales.


El 5 de diciembre de 1948, día que se constituyó en un hito trascendental para la historia del adecuado funcionamiento de nuestra vapuleada institucionalidad democrática provincial, conformando la fórmula Velazco-Irastorza, ganan las elecciones provinciales para gobernador y vice por amplio margen, y ambos asumen sus cargos el 12 de marzo de 1949.


El doctor Fernando Irastorza Irastorza (sic), mal que les pese a mis numerosos familiares curuzucuateños, era nacido en Monte Caseros y así consta en los registros correspondientes sobre el particular. (1) Reitero nace en Monte Caseros el 22 de marzo de 1910, en el establecimiento “San José” propiedad de su padre. Era hijo de José Miguel Irastorza oriundo de Beasain, Guipúzcoa, (País Vasco) y de Angela Irastorza Insausti, nacida en Artigas (ROU).




Fernando estudia el secundario en el Colegio San José, un Colegio de Padres Bayoneses en la calle Azcuénaga y Bartolomé Mitre, en Balvanera, Buenos Aires y estudia medicina en la Universidad de La Plata.




Ya recibido de médico y destacándose como cirujano, finalmente luego de casarse con la señora Adela Coppola Amadeo en diciembre de 1937 a los veintisiete años, se radica en Curuzú Cuatiá, lugar donde residía su hermano Juan Irastorza.


La labor de gobierno de ambos mandatarios es largamente favorable para los intereses de nuestra provincia y sobre todo para los de nuestra sociedad. Para no cansar con datos, solamente detallaremos las concreciones más trascendentes.


Se destacan entre las mismas las denominadas genéricamente “Obras Públicas”, las que siempre sufrieron muy mala prensa en razón de que cuando los emprendimientos son realizados por gobiernos denominados de izquierda son criticadas por los denominados de derecha y viceversa. En relación a este tema, proyectos de gran escala como base de la recuperación económica y sobre todo el empleo de mano de obra masiva, fueron llevados a cabo por distintos gobernantes de ideologías opuestas con diversa suerte. Solamente en el siglo 20, desde Franklin Delano Roosevelt, con su New Deal; Getulio Vargas, Adolf Hitler, Benito Mussolini, Joseph Stalin, Juan Domingo Perón, además de otros programas mas modestos. Los proyectos de obras públicas siempre merecieron las más enconadas críticas de sus circunstanciales oponentes ideológicos sin ninguna posibilidad de equilibrio ni de encontrar el necesario justo medio. Pareciera que la premisa fuese: Toda obra que realice mi adversario político, en principio está mal hecha.


De esta característica crítica, tampoco se eximieron a pesar de la reconocida probidad de ambos integrantes del Ejecutivo de nuestra Provincia. Las críticas periodísticas del momento rozaron lo difamatorio y las acusaciones de diversa índole fueron habituales. Consultando las hemerotecas de los diversos medios opositores de ese momento se puede constatar lo mencionado.


En nuestra provincia se pavimenta la actual ruta 12 (en ese momento denominada Ruta Juan Domingo Perón) bordeando el Río Paraná que une en sus extremos Corrientes Capital con Esquina y se construyen todos los puentes necesarios entre ambas ciudades, incluyendo el puente sobre el Río Corrientes que une Goya con Esquina de 680 metros de longitud y que fuera en su momento para nuestra provincia un notable logro de la ingeniería vial.


Se realiza el enripiado de la actual ruta 14 (Denominada Ruta General San Martín) con su traza paralela al Rió Uruguay, desde su límite con la Provincia de Entre Ríos hasta la de Misiones, uniendo los Departamentos de Monte Caseros, Paso de los Libres, San Martín (La Cruz), Alvear, Santo Tomé y continuando hasta la Provincia de Misiones. Hoy ambas rutas son parte del complejo denominado genéricamente “Ruta del MERCOSUR”.


Se concreta una ruta de 150 km. (la 126) uniendo las ciudades de Curuzú Cuatiá, con Esquina y (parte de la 119) con Monte Caseros. Todos estos trazados merecieron las correspondientes obras de puentes, desagües y alcantarillados correspondientes, la mayoría de los cuales aún se hallan en pié en perfecto estado de conservación y en servicio permanente.


En este período de gobierno, el 26 de julio de 1950, se crea La Casa de Corrientes y se funda el Banco de la Provincia de Corrientes. Aunque en mi opinión personal uno de los logros de mayor importancia, si no el más importante, fue la construcción de más de 1.100 viviendas en toda la provincia que posibilitó convertirse en propietarios a 1.100 familias correntinas. No es poca cosa para una provincia que se caracteriza por el desarraigo masivo y progresivo de sus habitantes.


Estas viviendas fueron concretadas por dos vías crediticias y con diferentes modalidades de planes, por el Banco Hipotecario Nacional y por el Instituto de Previsión Social de La Nación, que en coordinación con el gobierno provincial y las respectivas municipalidades llevaron a cabo este importante proyecto.


Además en ese período gubernamental se construyeron y pusieron en marcha 23 Escuelas de enseñanza primaria, 4 en Corrientes Capital y 19 en el interior de nuestra provincia. Cifra nunca igualada dentro del ámbito educativo provincial para un solo período de gobierno; y eso que en esa época las obras públicas se inauguraban una sola vez.


Como en el orden nacional había comenzado a regir la nueva Constitución Nacional a partir del 16 de marzo de 1949, fue necesario adaptar nuestra Constitución provincial a las nuevas premisas instituidas en el orden nacional. El 30 de mayo de 1949 fue sancionada por nuestra Legislatura la respectiva Constitución Provincial con las adaptaciones correspondientes.


Posteriormente el doctor Irastorza es designado en el cargo de Ministro de Gobierno del nuevo gobernador, el también esquinense, el doctor Raúl Benito Castillo quien asume el 5 de junio de 1952, con la fórmula Castillo-Forte, pero eso ya es otra historia y nos ocuparemos, en otra ocasión.




(1)-La Partida de Nacimiento así lo confirma. Si bien es verdad que hace unas décadas circularon copias de una Partida de Nacimiento evidentemente apócrifa, donde figuraba como lugar de nacimiento del doctor Irastorza la ciudad de Curuzú Cuatiá, las mismas eran de una falsedad insalvable.

jueves, 8 de marzo de 2012

JANGADAS POR EL RIO URUGUAY

Por: Hugo Quiroz



RECUERDOS DE MI INFANCIA:  

                                                Hoy 4 de octubre de 2011 tengo casi 60 años y recuerdo las jangadas pasar por la "Cachuera" de Monte Caseros o Restingas de Santa Rosa, en esas tardes de pesca del dorado con mi padre.    No siempre, pero solía suceder que en alguna oportunidad, algún tronco se escapaba del montón y era imposible retenerlo o recatarlo por el jangadero; razón por la dirigimos el bote en el que estábamos pescando y fuimos a buscarlo para traerlo a la costa y, ¡oh sorpresa! ,un manojo de 10 o 12 víboras yarará viajaban sobre el tronco. Miramos como nos vigilaban al acercarnos y decidimos al instante dejar que siguiera su curso por el rio Uruguay.
                                   Como recuerdo también les comento que aquella vez, allá por 1960  o quizá un poco más,  un tronco de unos 7 metros de largo pasaba flotando, llevado por la fuerte  correntada, frente al tanque de piedras, entre la Cachuera y la islita rocosa de enfrente.   Estaba crecido.   No se si sería de alguna jangada o simplemente uno de los tantos árboles que la crecida le roba a las barrancas. Lo que si fue curioso, es que el tronco clavó la punta en un pozo y quedó  varado con la mitad afuera apuntando el cielo.  Salieron  del club de Pesca Mbiguá dos remeros para moverlo y llevarlo a la costa.  Cuando estuvieron sobre el y lo empujaron para acostarlo, éste se hundió y desapareció bajo las aguas del Uruguay.  Se lo tragó.  Nunca mas apareció.  Quedo guardado como un secreto que naie nunca pudo descifrarlo. 

Puerto Ceibo fue el Puerto de Monte Caseros

Por: Roberto Antonio Lizarazu


1858/1895 Puerto Ceibo fue durante varias décadas el verdadero puerto de Monte Caseros.


Monte Caseros, contó durante varias décadas con un verdadero y activo puerto con movimiento de pasajeros y mercaderías hacia el sur y hacia el norte por el río Uruguay. Ese puerto se denomina Puerto Ceibo y se constituyó en un evidente precursor de la navegación y el transporte fluvial.


Hoy en día los expertos en transporte multimodal, han llegado a la conclusión que el transporte fluvial es el más económico, ecológico y eficiente de todos los medios conocidos.


Hace más de siglo y medio, Puerto Ceibo el puerto de nuestro pueblo, contaba con un muelle y amarradero apropiado para el movimiento de pasajeros y mercaderías y sus instalaciones servían a vapores de hasta treinta metros de eslora.


Los servicios fluviales comienzan en 1858 con un solo vapor el “Uruguay” en el sector del Alto Uruguay, que es el sector que mencionaremos. En este sector que unía Puerto Ceibo, que era el puerto de Monte Caseros, con Paso de los Libres, Uruguayana, Itaquí, Yapeyú, Alvear, Sao Borja y Santo Tomé. Para el año 1865 se agregaron al servicio los barcos “Estela”, “Federación”, “Expreso Itaquí” y “Neptuno”. Todos estos vapores tenían entre veinticinco y treinta metros de eslora. Luego para 1880, se sumaron al servicio los vapores “Iberá”, “Mensajero” y “Cuñataí”.


Puerto Ceibo (Monte Caseros) dividía con su cachuera de Santa Rosa (restinga de Santa Rosa) el servicio en dos sectores: Alto Uruguay y Bajo Uruguay.

El sector del Bajo Uruguay, que en teoría llegaba a Buenos Aires, presentaba varios problemas muy complejos con la cachuera de Santa Rosa (restinga de Santa Rosa, ubicada en el Km. 492) y con la restinga de San Pedro (Km. 520). Además en Salto Chico y sobre todo con Salto Grande que representaba una dificultad casi insalvable. Este último obstáculo se salvaba realizando el tránsito por tierra y en carretas.


Todo este servicio fluvial recibe su golpe de gracia el 12 de enero de 1890 cuando una tormenta de inusitada violencia cae sobre nuestro pueblo y sus cercanías. Cerca del amarradero de Puerto Ceibo, naufraga el vapor “Iberá” y el capitán del mismo James Carrol y Mac Kenna muere ahogado después de poner a salvo a toda la tripulación.


James Carroll y Mac Kenna, nació el 17 de setiembre de 1846, en Liverpool, Inglaterra y fue sepultado en Monte Caseros en el Cementerio nuevo, en el sector de disidentes, el 14 de enero de 1890. Una lápida recuerda su vida, su muerte y su heroico accionar al salvar a toda la tripulación.


James Carroll vivía en Monte Caseros y era casado con una montecasereña , la señora Virginia Olivera.


Hasta 1950, descendientes de la familia Carroll vivían en la calle 2 de Febrero, en una propiedad de amplio frente, entre la farmacia Anglo Argentina y la familia Bernis-Carballo.


En la actualidad en el Barrio Centenario, un pasaje lleva su apellido en su memoria.


Durante las casi cuatro décadas, desde 1858 hasta 1895 que termina este servicio fluvial, las causas de su finalización fueron varias y no solamente el trágico naufragio del “Iberá”. El ferrocarril ya conectaba Corrientes capital y Posadas con Monte Caseros y desde allí con Buenos Aires. Para esta fecha el proyectado ramal a Puerto Ceibo ya había sido desechado.


El proyecto ferroviario originario de Puerto Ceibo, brevemente era el siguiente: Un ramal de Estación Monte Caseros a Estación del Este, de allí hasta Puerto Ceibo, y de Puerto Ceibo hasta Paso de los Libres, con sus respectivas paradas intermedias, costeando el Río Uruguay.


Las obras de infraestructura, sobre todo la envergadura de los puentes sobre los distintos ríos que había que sortear eran de muchísimo mayor costo, que los que finalmente se realizaron en la traza tierra adentro, alejada de la costa del Uruguay.


Este fue el verdadero motivo de que quedase sin realizar el proyecto ferroviario original, que incluía a Puerto Ceibo, como Puerto de Monte Caseros. Lo del siniestro del “Iberá” y la muerte de James Carroll y Mac Kenna que ya se cumplieron 120 años, fue solamente el golpe de gracia.


Aunque ahora nos pudiera parecer extraño, en ese momento, cuando Puerto Ceibo progresaba, los vecinos de Monte Caseros no consideraban con buenos ojos ese crecimiento, por que disminuía las posibilidades de desarrollo del pueblo en sí.
Las opiniones de los vecinos montecasereños contra el funcionamiento de Puerto Ceibo eran evidentemente llamativas. No todas eran rosas.


Efectivamente para los porteños de Puerto Ceibo no todo era viento de cola. Por diferentes motivaciones los vecinos montecasereños en general, no veían como un hecho auspicioso, el rápido desarrollo económico y el crecimiento poblacional del novel puerto de nuestro pueblo.


Los celos del alma y del bolsillo afloraron inmediatamente al compararse el crecimiento del pueblo y de su puerto.


Si observamos la dificultad en perspectiva, vemos que este enfrentamiento larvado que existe entre las ciudades y sus respectivos puertos, sobre todo cuando el puerto queda a una considerable distancia de la ciudad, es tan viejo como la injusticia, y la Historia nos muestra decenas de ejemplos al respecto. Monte Caseros y Puerto Ceibo no podían escapar a esta regla.


El 24 de noviembre de 1879, siendo el Jefe Político de Monte Caseros (equivalente al actual Intendente) Don Ismael Ramírez, el Juez de Paz Don Nicandro Mouzo y el Presidente de la Corporación Municipal (equivalente al actual presidente del Concejo Deliberante) Don Eduardo Mouzo, se realiza una reunión entre representantes provinciales, representantes del ferrocarril y representantes municipales (los arriba mencionados) por una parte y por la otra de vecinos de Monte Caseros.


Los resultados de la reunión mencionada y que consta en el Acta respectiva, se pueden leer algunas opiniones de los representantes de los vecinos que fueron muy negativas, tales como “… el proyectado ramal importa una completa ruina para la propiedad urbana de este pueblo a la vez que para muchos proletarios cuyos brazos quedan sin ocupación. Se llegará hasta la mendicidad si se entrega al monopolio de la “Empresa” (ferroviaria) el tráfico de la estación al puerto por carretillas.” El voto de los vecinos fue por amplia mayoría un rotundo NO.


En este mismo sentido, Don Eulogio Solari, testigo de este proceso y antiguo compoblano, escribió “Esta pequeña línea (ramal al Ceibo) reportó males incalculables para Caseros, pues todo el movimiento que existía en su puerto desapareció gradualmente. Se habilitó el Puerto Ceibo estableciéndose el Resguardo (Depósito y Aduana) y el pueblo comenzó a languidecer de manera visible, pues las cargas venían directamente de Concordia al Ceibo dejando aislado a Caseros que, privado así del principal factor de su adelanto, hubiera permanecido estacionario a no ser por la agricultura que le permitió reparar en parte el perjuicio que le acarreaba el nuevo puerto”.


El censo nacional de 1869 daba para todo el Departamento de Monte Caseros, incluido Puerto Ceibo, 3.731 habitantes y para el pueblo 672. El censo de 1895, para todo el Departamento 11.381 y para el pueblo 2.500. En esta oportunidad por primera vez censado separado, para Puerto Ceibo 855.



James Carroll y Mac Kenna. La reproducción de esta fotografía fue autorizada  por el señor Sebas Vallejos y pertenece a su importante colección.

En 1895 Monte Caseros tiene 2.500 habitantes y Puerto Ceibo 855. Puerto Ceibo es en ese momento, demográficamente, un tercio de Monte Caseros. De haber seguido esa tendencia con el funcionamiento del puerto, cual hubiese sido el futuro de ambas localidades. ¿Una ciudad con un puerto o un puerto con una ciudad? Por ahora solamente somos una ciudad sin un verdadero puerto.

viernes, 10 de febrero de 2012

Resumen histórico sobre Monte Caseros por Federico Palma


Transcripto por: Roberto Antonio Lizarazu


“Monte Caseros: En el campo denominado Rincón de la Merced, propiedad del General Benjamín Virasoro, en el mismo paraje donde en 1829 se había fundado el pueblo de Paso de Higos, del que a mediados del siglo no quedaban vestigios, fue fundada por ley del 2 de febrero de 1855, proyectada por el gobernador Pujol.
Una ley de marzo de 1858 lo denominó Belgrano; pero rectificada a los pocos días de su sanción, impuso el nombre de Monte Caseros al departamento y el pueblo tomó entonces ese nombre.


Como no tenía templo se alquiló una casa particular para instalarlo. La primera escuela de varones funcionó en 1858, atendida por Adolfo Esperidión Fernández, y la de niñas al año siguiente, dirigida por doña Rosina Adler. Por auto del delegado eclesiástico en la provincia, de fecha 18 de febrero de 1859, fue creada la parroquia de Nuestra Señora de las Victorias de Monte Caseros, advocación que más tarde fue substituida por la de Nuestra Señora del Rosario.


Su puerto fue habilitado en 1862 para comercio exterior. (1)
En 1863 se construyó el cementerio y al año siguiente se estableció el alumbrado público. La Municipalidad creada en 1867, dispuso en 1871 el ensanche del pueblo y la nomenclatura urbana. En 1874 comenzó la construcción del ferrocarril que uniría este pueblo con Concordia.


El primer periódico, que fue manuscrito, apareció en 1875 con el nombre de “El Clarín”. (2)
Al año siguiente se iniciaron las representaciones teatrales a cargo de aficionados locales. La vieja receptoría de rentas nacionales convirtiese en aduana en 1879; fundáronse las sociedades Italiana en1887 y Española en 1891. El año anterior había quedado inaugurado el hospital denominado hoy Doctor Samuel W. Robinson. Un juzgado de primera instancia establecido en 1888 tuvo corta existencia.


En 1898 quedó inaugurada la línea del ferrocarril de Monte Caseros a Corrientes y en 1901 fue librada al servicio público la comunicación telegráfica con Santa Rosa de la Bella Unión (R. O. del Uruguay).

domingo, 8 de enero de 2012

Don JUAN PUJOL


ALGUNAS NOTICIAS SOBRE JUAN PUJOL EL FUNDADOR DE NUESTRO PUEBLO




Por: Roberto Antonio Lizarazu


Juan Gregorio Pujol nace en Saladas el 27 de noviembre de 1817 y fallece en Buenos Aires el 16 de agosto de 1861. Fue gobernador de nuestra provincia del 25 de agosto de 1852 hasta el 11 de diciembre de 1859.


Recibido de abogado en la Universidad de Córdoba, donde egresó como Doctor en Leyes en 1838, cuando recién cumplía los 21 años.


Previamente a su gobernación entre 1852 y 1859, se había desempeñado entre 1844 y 1846 como Ministro de Guerra de Joaquín de Madariaga, y luego entre 1848 y 1851, como encargado de las Relaciones Exteriores en la gobernación de Benjamín Virasoro.


Posteriormente a su gobernación, fue el Ministro del Interior de la Confederación Argentina durante la presidencia de Santiago Derqui, entre 1860 y 1861. Este alto cargo lo ejerce hasta su fallecimiento el 16 de agosto de 1861.


En 1851 Corrientes se encontraba políticamente dividida entre los federales partidarios de Rosas y los federales partidarios de Urquiza. Estando Pujol a cargo de las Relaciones Exteriores de nuestra provincia en la gobernación del General Benjamín Virasoro, que era federal urquicista, le respondía totalmente a este. Se produce el célebre manifiesto de mayo de 1851, por el cual Urquiza invita a las provincias a expresarse, entre otras cosas, respecto de la representación de las relaciones exteriores que Rosas ejercía desde 1831 y que recientemente había renunciado. Entre Ríos y Corrientes, Urquiza y Virasoro, aceptaron la renuncia de Rosas y la fractura de la Confederación queda definitivamente concretada.


Producida la declaración de guerra a Rosas, Juan Gregorio Pujol participa de la campaña militar del denominado Ejército Grande, o Ejército Libertador, que culmina en la batalla de Monte Caseros, acompañando al General Benjamín Virasoro en calidad de secretario. Queda a cargo del gobierno de nuestra provincia Don Domingo Latorre, quien había sido designado para ese efecto por la Legislatura.


Gobierno del Doctor Juan Gregorio Pujol. Durante la ausencia de Virasoro, de Pujol y de los demás participantes en la campaña del ejército grande, en nuestra provincia se producía una gran agitación que era previsible dada la renovación de las autoridades nacionales que perduraban desde hacía treinta años. Don Domingo Latorre si bien era un respetado vecino correntino caracterizado por su probidad y su prudencia, se vio desbordado por los acontecimientos. El propio Virasoro es depuesto de su cargo e igualmente el provisorio Latorre. Queda a cargo designado como gobernador por la Legislatura Don Luis Molina, quien al poco tiempo renuncia para poder finalmente elegirse a Juan Gregorio Pujol, quien asume el 28 de agosto de 1852, seis meses después de la caída de Rosas.


Podríamos definir a su gobierno como netamente progresista (del antiguo concepto del progreso). Laborioso, un gobierno de trabajo, fecundo en iniciativas comerciales, educativas y culturales. Contó con la colaboración del doctor Gregorio Valdez, quien fue su mano derecha y había sido un destacado ministro del gobierno del General Joaquín de Madariaga. Valdez, hombre de una inusual ilustración y de un acentuado patriotismo, había nacido en nuestra provincia y provenía de una tradicional familia correntina.


Juan Pujol al comienzo de su gobierno tuvo reservas y manifiestas reticencias contra Urquiza. Esta posición le valió el severo juicio de importantes historiadores como Ramón José Cárcano, quien criticó duramente a Pujol por su indefinición en su obra De Caseros al once de septiembre: “De carácter movible e impávido que al mismo tiempo que reiteraba su lealtad y decisión al vencedor de Caseros, pactaba con todos para derribarlo, y muestran al Gobernador de Corrientes, dominado por la vacilación y el temor, y entregado a una política de báscula. No hay ejemplo de duplicidad tan bien documentada en la historia nacional.” Exagera Cárcano, para quien evidentemente, Pujol no gozaba de sus simpatías. Algunos autores sostienen que en realidad la que no gozaba de las simpatías del cordobés Cárcano, era Corrientes más que Pujol. Entre Cárcano, quien después en 1931 llega a la presidencia de la Academia Nacional de la Historia, y nuestro historiador Manuel Florencio Mantilla, miembro de ella, se producen varios y polémicos desacuerdos sobre la interpretación de hechos históricos correntinos que podrían llenar un tomo entero. Pero eso es para otro comentario.




También es verdad que nuestros insuperables historiadores clásicos como Ángel Acuña, Manuel F. Mantilla y Federico Palma, también critican a Juan Pujol pero puntualmente por otro hecho histórico casi ignorado por la historiografía argentina.
Pujol propone a Urquiza, la creación de una República constituida por las provincias de Entre Ríos y Corrientes. Entre Ríos en ese momento se encontraba totalmente federalizada y la capital de la confederación/república era Paraná. Fue un proyecto que hoy se observa como descabellado y yo personalmente no me atrevería a afirmar cuales fueron los verdaderos motivos por los cuales Juan Pujol le propone a Urquiza este proyecto que recibe las críticas unánimes de nuestros autores locales y nacionales. Pero todos los hechos históricos son opinables, y finalmente este en particular no se lleva a cabo.


Refundación de Monte Caseros. El 2 de febrero de 1855, durante su segundo período de gobierno, Juan Pujol promulga la Ley que dispone la fundación de “un pueblo en la margen del río Uruguay, en el lugar llamado Paso de Higos”. Esta refundación se realiza en tierras de propiedad del ex gobernador Virasoro, resultando Monte Caseros capital del Departamento del mismo nombre de 2.750 Km2.


Este mismo nombre Paso de Higos es el utilizado en la Ley de 1829, durante la gobernación de Pedro Dionisio Cabral, donde se dispone la primera fundación de la actual ciudad de Monte Caseros. Pero el nombre de Monte Caseros recién aparece el 9 de marzo de 1858, cuando se crea un nuevo Departamento con esa denominación, que es el que perdura. Esta segunda intentona, se concreta en base a un trabajo de reconocimiento y mensura realizado sobre el terreno por el ingeniero Nicolás Grondona.


La Colonia de San Juan. Es sabido que una auténtica preocupación colonizadora animó a todos los hombres de la Confederación, la que inmediatamente después de Caseros se lleva a cabo de manera generalizada en todo el país. Nuestra provincia gobernada por Juan Pujol, realiza el primer contrato que cristalizó esa tendencia.


El 29 de enero de 1853, se firma este primer convenio entre Juan Pujol con el médico francés, el doctor Augusto Brougnes. En este intento vino de Francia, procedente de Burdeos, un contingente que forma hacia 1855 la Colonia Nueva Burdeos, según algunos autores; otros la mencionan como Colonia San Juan y otros como Colonia San Juan del Puerto de Santa Ana, que finalmente no prospera por falta de infraestructura que hiciese viable la posibilidad de radicación. Respecto a estas diferentes denominaciones, que yo sepa, se encuentra aún sin explicar de manera documentada. Para complicar el tema existe una Colonia Nueva Burdeos, que se radicó en el Chaco Paraguayo, por un convenio firmado en 1854 entre Carlos Antonio López y un armador de Burdeos llamado también Antonio López. Pero todo esto es tema para un comentario aparte.


Juan Pujol finaliza su primer período de gobierno en diciembre de 1853, la Legislatura reunida el 19 de ese mismo mes, reelige a Pujol para un nuevo período. Al finalizar su segundo período el 26 de agosto de 1855, inició sus sesiones la Convención Constituyente que debía dictar la nueva Constitución Provincial acorde a los preceptos de la flamante Constitución Nacional, la que fue sancionada el 12 de octubre de 1855 para ser jurada y entrar en vigencia el 26 de diciembre de 1856.


Nuestra nueva Constitución establecía la no reelección del gobernador, pero como comenzaba a regir desde 1857, Pujol pudo obtener su reelección por tercera vez, para un nuevo trienio.


En sus dos últimos períodos de gobierno se ocupó de organizar un partido político que le respondiera en sus proyectos provinciales. Este partido termina siendo el Partido Liberal, que a la postre es una de las dos fuerzas políticas de mayor vitalidad y vigencia de ese momento histórico de nuestra provincia.


Finalmente termina su tercer período de gobierno y lo sucede su ex ministro y partidario (Liberal), el canónigo Doctor José María Rolón en fecha 11 de diciembre de 1859.


Como ya lo mencionamos Juan Pujol fallece en Buenos Aires el 16 de agosto de 1861, siendo Ministro del Interior de la Confederación Argentina.

La Gran Frustración


La gran frustración deportiva de 1974 (El drama del El Turco Galvez )


por JUAN ABEL ANGÉLICO


Ernesto “El turco” Gálvez, era uno de esos mecánicos del pueblo que arreglan de todo, desde un arado de los gringos del campo hasta un automóvil, el era desde chapista hasta rectificador de motores, trabajaba en su taller o a veces en alguna urgencia lo hacia a domicilio, como los médicos, moviéndose con su vieja moto Gilera de color rojo.
Su pasión eran los fierros, el decía que estaba casado con ellos, por que el no tenia mujer ni hijos, cuando el dinero le alcanzaba competía en la categoría que se corría en la zona, “turismo cafetera” aquellos autitos artesanales armados a puro martillo, soldador y sentimientos con motores de Jeep o de los entrañables Ford T, digo cuando el dinero lo permitía por que cuando rompía el auto, no tenia recursos para repararlo esto lo obligaba a estar inactivo algunas semanas. Por que el turco Ernesto era puro corazón, un buen tipo, amigo de todos y generoso al poner un precio a su trabajo, por que cobraba muy poco, y a veces no lo hacia por eso apenas le alcanzaba para cubrir sus gastos, la filosofía de el era simple: “Dios proveerá” era su lema y que con que tenga para comer y pagar la luz estaba conforme.
Su modesto taller, por la calle Juan Pujol , no tenia nada distinto de los otros talleres mecánicos del país, una fosa , trapos engrasados por todos los rincones , una mesa con herramientas engrasadas desparramadas a lo largo de ella, un fuerte olor a nafta, aceite y grasa además de motores, y otras piezas de autos junto a latas vacías desparramadas por el suelo del taller , en la vereda y el patio una cantidad de autos de todas clases, colores y tipos desarmados olvidados por sus dueños, se podía ver desde los cuadrados e ingleses Rugby de 6 cilindros , hasta los Ford 8 con sus clásico color negro, pasando chatita Ford T y otros Ford A.
Al taller tampoco faltaba la presencia de las vedettes y artistas del momento, Moria Casan, Graciela Lobato y Zulma Faiad mostraban su imponente figura en los clásicos almanaques, mezclados con fotos de otras artistas desconocidas.
Sobre los ladrillos de la pared oeste, estaba cubierta de posters de autos de carreras de todas las épocas clases y tipos, eso si el turco siempre se anunciaba como fanático de Ford, en la clásica pelea de esa época entre los fanáticos de Ford y Chevrolet.
Junto a los autos fotos de sus pilotos , allí estaba Juan Manuel Fangio, los hermanos Galvez junto su auto y su clásica sonrisa adornada por los bigotitos de moda en esa época, con ellos compartían la pared “El gringo” Di Palma, Oscar Cabalen, Marincovich y el querido “Lole” Reutemann de el había muchas fotos , casi todas de la revista “El gráfico”, algunas con su buzo antiflama y su casco en la mano, con su sonrisa característica , otras juntos a sus autos de formula 3 europea en la cual compitió o las mas viejas junto a los sport prototipo y la mas nueva, el Lole junto a su flamante Brabham BT44 color blanco su ultima escudería.

La pasión por el automovilismo del Turco Galvez, era conocida por todo el pueblo y las colonias de la zona, el insistía en su parentesco lejano con los hermanos Galvez, de los cuales contaba anécdotas familiares las que nunca supimos que sean verdaderas, y para mas datos fanático declarado del “Lole “ Reutemann.
A la tarde era costumbre nuestra visita al Turco en su taller, allí la charla solo se interrumpía para escuchar el programa “La oral deportiva” que transmitía Radio Rivadavia, al terminar el programa continuábamos conversando del tema recurrente de los hombres de la época, el fútbol y el automovilismo.
Los Domingos, nos reuníamos en el taller sentados en circulo, en el centro la radio “Tonomac 7 mares” escuchando “Carburando” que transmitía las carreras de auto que se organizaban en todo los puntos del país, en esa época muchas veces se competía en las rutas, se ponía la radio a todo volumen y mientras comían rodajas de salame con pan y cubitos de queso regados por el aperitivo “Marcela” .
En los meses de Agosto o Septiembre del 73 , se instalo una repetidora de Canal 7 de Buenos Aires , que modestamente y con mucho sacrificio de un grupo de gente emitía primero en forma experimental, así fue hasta 1 de julio de 1974 ese fatídico día que moría el general Perón, iniciaba su transmicion oficial.
En determinados horarios, este canal transmitía las carreras de Formula 1 internacional, domingo por medio, esos días se cambiaba la “Tonomac” por el “Marshall” el enorme televisor de blanco y negro.
El Gordo Villegas y Carlitos “paloma” García eran los encargados del asado, mas tarde seguíamos prendidos a la radio escuchando los relatos del querido “Gordo” José María Muñoz, transmitiendo la emoción de algún clásico. .
Corría Noviembre de 1973, un día el periodista Gonzáles Rouco anuncio por Radio Rivadavia el calendario de Formula uno internacional se iniciaría en el autódromo 17 de Octubre de la ciudad de Buenos Aires , hoy conocido como Juan y Oscar Gálvez, el Domingo 13 de Enero de 1974. Los muchachos del taller, decidimos darle una alegría a nuestro amigo y durante todo el mes de Diciembre nos dedicamos a juntar dinero para el pasaje en tren, y la entrada al autódromo, ¿como lo hicimos? La verdad que no me acuerdo, pero el Domingo 6 de Enero, durante el asado le entregamos solemnemente un sobre de papel madera conteniendo el dinero recaudado, alcanzaba para el pasaje ida y vuelta a la capital, la entrada del autódromo y hasta una pequeña suma de dinero para comer un choripan en la tribuna, además de una nota destinada a la ria del flaco “escopeta” Sorcoli, para que lo reciba al turco algunas horas en su casa, del barrio de Almagro.
Seguramente a el turco Ernesto nunca los días pasaron tan lentos, y por fin llego el viernes, en la estación estábamos sus amigos de siempre que lo despedimos con interminables abrazos, antes de abordar el tren a la capital, “El Gran Capitán”, contentos y satisfechos por haber hecho feliz a nuestro querido amigo, quien en verdad doy fe que se lo merecía, sencillamente por ser un gran tipo.
Todo el barrio esos días estaba convulsionado, si hasta en el bar de el Tano Rubén se acondiciono mas mesas pensando en la cantidad de gente que concurriría a ver la carrera en el autódromo de Buenos -aires y donde nada mas y nada menos estaría alguien del pueblo.
Ese día los amigos del turco nos reunimos en el taller desde temprano, religiosamente seguimos la rutina del aperitivo y la picada , mientras preparaban el asado y mirábamos la carrera por televisor.
Los muchachos sacaron el “Marshall” y lo colocaron sobre el banco de trabajo del taller, apartando las herramientas y trapos engrasados, las válvulas electrónicas se encendieron mas rojas que nunca ese día o por lo menos eso nos parecía, con la modorra del almuerzo se sentaron cada cual en el lugar de siempre , el gordo Villegas sentado en una lata de grasa y Carlitos Garcia , en un banquito de madera yo sentado en la silla con el respaldo hacia adelante para apoyar mis brazos y sobre ellos mi cara, los demás se acomodaron en el suelo.
En eso estaban cuando entra el flaco “escopeta” Sorcoli, corriendo y gritando que su tía de buenos aires le mando un telegrama , para avisarle que el turco gano en un sorteo con el numero de la entrada, la posibilidad de mirar la carrera desde los boxes del Lole ,según le comento a ella, por teléfono, el primo de Sorcoli que trabajaba en un puesto de choripan en el autódromo.
Ahora existía otra razón mas para ver la carrera, ver al turco Galvez en los boxes de Lole, por un rato fue imposible verlo por que en realidad mostraban solo pantallazos de los boxes.
El entusiasmo era indescriptible, el Lole puntero por primera vez ganaría en el autódromo de Buenos Aires , le llevaba mas de 30 segundos al australiano Dennis Hulme, vuelta a vuelta la distancia aumentaba y también aumentaba la algarabía de la gente en las tribunas que rugían mas que los motores de los formula uno y aumentaba la alegría y el entusiasmo de la gente del barrio.
Promediando la carrera el Lole entra a los boxes, no importa si total le lleva casi una vuelta al australiano. De pronto, para nuestra sorpresa, entre los mecánicos distinguimos una figura alta y desgarbada conocida para nosotros , era Ernesto nuestro amigo, quien mientras los otros mecánicos cambiaban los neumáticos el cambiaba la toma de aire del auto situada encima del conductor, pocos segundos después el Brabham BT44 salio a la pista nuevamente para recuperar los segundos perdidos, 4 vueltas después, en la vuelta 39, se cae la toma de aire, pasando a milímetros del casco del Lole.
El final de la historia es conocido, a la última vuelta la 53, faltando 600 metros para al linea de llegada, el Brabham BT44 que tenia el numero 7, se detiene sin nafta, la foto final es la del Lole sentado desconsolado con la cabeza en sus manos, junto a su quieto automóvil que segundos antes parecía comerse a los rivales.
Las crónicas de la época cuentan que el motivo fue un contratiempo mecánico inaudito, uno de los mecánicos dejo mal ajustado los tornillos de la toma de aire la que se desprendió, motivo por el cual el auto quemo más combustible que lo habitual.
Después de eso Eduardo “El turco” Gálvez no volvió mas al pueblo, cuenta la gente que se quedo a vivir en la capital, en alguna villa de las tantas que hay , otros dicen que lo vieron pidiendo monedas en la salida de la capilla de Santa Catalina. Si lees esto querido Turco, volvé tus amigos te perdonamos.